miércoles, 16 de septiembre de 2026

EJE 4 DEL KERIGMA: LA CONVERSIÓN

 

“Levántate y vuelve al Padre”

Marcos 1,15 – “Conviértanse y crean en el Evangelio.”

Objetivo

Que cada participante descubra que la conversión no es sentirse culpable, sino decidir cambiar de dirección, volver al Padre y comenzar una vida nueva con Jesús.

1. Dinámica de inicio: ¿Hacia dónde estoy caminando?

Materiales: una cruz, cinta para marcar un camino y la llave del encuentro anterior.

Invita a un voluntario a caminar de espaldas a la cruz. Pregúntale si es fácil caminar así, luego pídele que se dé la vuelta y camine hacia la cruz.

Mensaje: La conversión no es caminar más rápido; es caminar hacia la dirección correcta.

2. Iluminación bíblica: El hijo pródigo (Lucas 15,11-24)

Lee el momento en que el hijo dice: “Me levantaré e iré donde mi padre”.

·       Reconoció: “He pecado”.

·       Se levantó: no se quedó lamentándose.

·       Regresó: dio pasos concretos hacia el Padre.

3. ¿Qué es convertirse?

La conversión significa cambiar de dirección y dejar que Jesús transforme nuestra manera de pensar y de vivir (Romanos 12,2). No significa ser perfecto, sino volver al Padre cada día.

4. Actividad de impacto: La Puerta de la Conversión

Prepara una puerta simbólica con cartón o una tela y coloca una cruz al otro lado.

Cada persona escribe en un lado de una tarjeta lo que deja atrás (orgullo, miedo, resentimiento, crítica, indiferencia) y en el otro lo que quiere vivir (paz, perdón, oración, paciencia, esperanza).

Al cruzar la puerta dice en voz baja: “Jesús, hoy quiero volver”, rompe la parte de “Lo que dejo” y guarda consigo la parte de “Lo que quiero vivir”.

5. La llave vuelve a aparecer

Invita a todos a levantar la llave recibida en el encuentro anterior y proclama Apocalipsis 3,20.

“Jesús, hoy te abro mi corazón.”

6. Examen del corazón

·       ¿Qué área de mi vida sigue cerrada para Jesús?

·       ¿A quién necesito perdonar?

·       ¿Qué pecado he normalizado?

·       ¿Qué paso concreto daré esta semana?

7. Oración de conversión

Señor Jesús, hoy quiero levantarme como el hijo pródigo. Ya no quiero vivir lejos de Ti. Te entrego mi orgullo, mis miedos y mis heridas. Dame un corazón nuevo y ayúdame, con tu Espíritu Santo, a caminar hacia Ti cada día. Amén.

Compromiso de la semana

Elige un paso concreto de conversión: orar cinco minutos diarios, pedir perdón, dejar la murmuración, leer el Evangelio, vivir mejor la Eucaristía o servir a alguien en silencio.

Frase final

“La conversión no es un momento; es un camino. Hoy damos la vuelta hacia Jesús para caminar con Él cada día.”

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